ESLABÓN PERDIDO

Investigadores italianos confirman que el submarino hallado en Necochea era nazi y fue “deliberadamente explotado”

jueves, 20 de octubre de 2022 · 18:07

La Liga Navale Italiana (LNI) bajo una pericia firmada por el experto Fabio Giuseppe Bisciotti, dio más certezas sobre los restos náufragos hallados en el mar entre las localidades de Costa Bonita y Arenas Verdes: para el investigador, se trata de un submarino nazi deliberadamente explotado, ratificando así la pericia argentina llevada a cabo a pedido de los miembros de Eslabón Perdido.

Por medio de un comunicado publicado por el grupo de investigación, el casco hundido en cercanías de la embocadura del puerto de Quequén, detectado por Eslabón Perdido y confirmado por la Prefectura Naval Argentina, es un submarino con las características de diseño propias de los usados por el gobierno alemán durante la Segunda Guerra Mundial.

La confirmación se oficializó mediante un escrito enviado por la Liga Naval Italiana, institución que depende del Ministerio de Defensa de Italia y en sus filas cuenta con reconocidos peritos que tienen un largo recorrido en la identificación de restos náufragos, en su mayoría derivados de batallas navales.

Bisciotti, director del Centro de Estudios Subacuáticos de la LNI, entidad que está bajó el ámbito y jurisdicción del ministerio de Defensa de Italia, es uno de los máximos expertos internacionales de submarinos de la Segunda Guerra Mundial y fue designado por el grupo Eslabón Perdido, como perito internacional del caso en el marco de un acuerdo alcanzado por la citada organización de voluntarios con la LNI.

La elección del doctor Bisciotti se debe a su profuso curriculum ya que trabajó para el Pentágono como investigador de pecios militares hundidos en el Mar Mediterráneo y como perito, con la Royal Navy, en una operación en la que el experto mencionado y su equipo pudo verificar el submarino británico HMS Regent, en mayo de este año. También identificó el submarino italiano Giovanni Bausan, entre otras naves militares hundidas en el hemisferio norte (el profuso curriculum del doctor Bisciotti se adjunta por separado).

Durante la pericia de las imágenes, obtenidas por el grupo Eslabón Perdido y por la Prefectura Naval Argentina, Bisciotti identificó el periscopio del navío, conformado por un tubo que en su parte superior tiene una óptica para facilitar la observación a distancia.

También detectó una parte característica del sumergible al señalar que “se observa un cuerpo ferroso claramente de una torreta submarina debido a algunas características como la forma distintiva atribuible a un deflector de la torreta de los U-Boot”. Al respecto, indicó que además del deflector -una defensa ideada para morigerar la acción del agua y el viento en los tripulantes- “la torreta fotografiada muestra, en la parte superior, el final de la plataforma donde se situaban los vigías y el alojamiento antiaéreo”.

El especialista italiano también verificó dos escotillas y al referirse a una de ellas indicó que “la foto muestra sin duda su capacidad original de estanqueidad...las escotillas de este tipo son fácilmente rastreables en cada plan de construcción de los U-Boote con respecto al abordaje personal y /o torpedos de acuerdo a la ubicación”.

Al verificar otra escotilla, Bisciotti indicó que “esta es más probable para torpedos” agregando que en ese caso “la estructura a su alrededor es atribuible al endoesqueleto del U-Boot”. También hizo referencia a una tercera pieza similar, que la Prefectura Naval calificó como de escotilla, pero en ese caso el experto indicó que “para confirmarlo debo verificar la pieza y medirla”, anticipando su intención de poder realizar personalmente un peritaje subacuático del pecio.

En su dictamen, el experto italiano indicó que el casco se encuentra semienterrado y con un alto grado de destrucción pero que a pesar de estas condiciones igual pudo identificar la subestructura de la cubierta. En la pericia señaló que “en las fotos se destacan algunos detalles que pueden compararse fácilmente con las estructuras que representan el esqueleto de un U-Boot tipo VII o IX”.

En ese sentido, al comparar las imágenes obtenidas en el naufragio de Argentina con otras correspondientes a un submarino germano hundido, indicó que “la longitud y el ancho son totalmente compatibles con un U-Boot tipo IX, como el U-166 hundido frente a los Estados Unidos. La subestructura en ese caso (del U-166) es totalmente comparable, en su parte colapsada, al cuerpo fotografiado en aguas argentina”.

Al describir la zona de la cubierta del U-166, Bisciotti indicó que “el área de los paneles obtenidos de las estructuras longitudinales y transversales es totalmente comparable al sumergible encontrado en Argentina. Excluyo rotundamente que pueda ser un buque o un barco de pesca, el diseño no deja lugar a otras teorias”, sentenció.

Abel Basti, líder del grupo Eslabón Perdido

Detonado

Al analizar los sectores dañados del submarino, el experto indicó que “los videos muestran largas secuencias de láminas de metal retorcida, en mi opinión con el intento exitoso de borrar el rastro y desintegrar el submarino.

Al analizar las imágenes obtenidas del casco del naufragio mediante un sonar de barrido lateral, el experto concluyó que “no hay detalles que se dirijan hacia un buque clásico o un barco de pesca, agregando que “forma y dimensiones me hacen pensar que se trata de un casco ahusado, pero sin lugar a dudas no es de carácter civil, ni utilizado como carga. Argumento categóricamente que esto no es un barco en absoluto. En mi opinión las dimensiones no dejan lugar a dudas”, enfatizó al fundamentar que los restos náufragos pertenecen a un submarino.

Al sostener que el navío fue dañado ex profeso, Bisciotti, aseguró que en las imágenes obtenidas mediante un sonar de barrido lateral “se ve claramente la continuidad de la línea del casco aunque dañada en algunos puntos, claros huecos transversales y tubulares, creo que es un casco deliberadamente explotado” opinó.

Bisciotti concluyó su dictamen indicando que es necesario realizar una investigación más exhaustiva para precisar qué modelo de submarino alemán se trata.

El dictamen de la Liga Navale Italiana ratifica la pericia argentina firmada de los ingenieros navales Juan Martin Canevaro, presidente del Consejo Profesional de Ingeniería Naval, y Andrés Miguel Cuidet, quienes actuaron como peritos de parte del grupo de investigación Eslabón Perdido que denunció el descubrimiento del naufragio ante la Prefectura Naval Argentina el pasado 9 de marzo. Los peritos han recomendado la extracción de muestras de metal, así como de piezas, por caso el periscopio, para su estudio y conservación.

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